Recital en Valencia (22 abril '17)

Para ir haciendo boca, los 3 primeros minutos de "Canción de E"

Enrique Falcón recita secuencias
de La marcha de 150.000.000 (ed. Delirio, 2017)
y de Aluvión (ed. Oveja Roja, 2017)
en el Microespai de Viveros (Feria del Libro de Valencia)
13.00 hs del sábado 22 de abril:



VÍDEO CANTO XXXVIII:

Enrique Falcón recita el Canto XXXVIII de La marcha de 150.000.000, en el curso de un acto organizado por Librería Primado (València, 22 de abril de 2017). Música: "Europa muda", del álbum de Exquirla "Para Quienes Aún Viven" (2017), a partir del libro-poema La marcha de 150.000.000. Imágenes montadas a partir de la fuente de cámara de Jorge Mafé.

Los millonarios beneficios anuales de estos grupos empresariales corresponden al ejercicio 2002 y están expresados en euros. Fuentes: comunicados de prensa e informes económicos publicados por las respectivas empresas durante el primer trimestre de 2003, y K. Werner y H. Weiss: "Das Neue Schwarzbuch Markenfirmen" (Viena, agosto de 2003).


La marcha de los 150.000.000

Se reedita el poemario del valenciano Enrique Falcón

por Esther Peñas / Madrid- 06/04/2017
en Solidaridad Digital .-


El poeta hace cambiar de vida a las cosas, saca con su red todo aquello que se mueve en el caos de lo innombrado, tiende hilos eléctricos entre las palabras y alumbra de repente rincones desconocidos. Hay poetas, incluso, capaces de traspasar las entrañas y transformar. Hay poetas cuyos versos suenan a caracoles que frotan sus conchas en clamor. Hay poetas que galopan cuando escriben de tanta rotundidad que desprenden. Enrique Falcón. ‘La marcha de los 150.000.000’. No podemos decir que regresa porque nunca se marchó de quienes lo leímos entonces, pero vuelve en edición en papel. Un motivo de celebración.

‘La marcha de los 150.000.000’ es un libro épico. Una cosmogonía. El paso de los despojados, de los anómalos, de los tarados, de los obreros, de los pobres de espíritu, de los que a nadie importan avanzando hacia la roca misma del sistema, del capitalismo, para hacerla estallar en mis pedazos a golpe de dignidad. La anábasis de los desheredados que exigen su tierra. Su lugar. Un poema con alma de salmo y estructurado en cinco apartados, cincuenta y cinco cantos (con ecos de los cósmicos de Ernesto Cardenal) y miles de versos que se desbordan como los pasos que los conducen. Los pasos de los saqueados, “insomnes hijos de Dios”.

La lucha se muestra hasta en la disposición tipográfica y discursiva. A las cesuras improcedentes se une la interrupción constante de las notas pie de página convertidas en notas al margen que explican, que hieren, que zarandean, que rompen la estética y el discurso. Que se hacen carne. Cuestionan el papel de la poesía misma y su lugar. El lugar de la palabra hecha acción. Marcha. Imposible no sentir la admonición de los versículos, la fuerza recitativa del coro trágico que quienes no son sino nosotros.

Cuestiona el estado de las cosas y construye una epopeya de aliento cristiano y humanista, reivindicando la fraternidad, el único camino capaz de salvarnos de la barbarie. Como una experiencia brutal en la exuberancia de hechos, en la disposición de los nombres, en el enunciado de lo que se cuenta, como un recitativo lisérgico, el lector se siente cuestionado, interpelado en la raíz misma de su propia condición. “Eres un disparo y una página”.

Y porque “nada sé de ti que no sea el paso de los bueyes por el rostro” (así arranca esta cosmogonía del nuevo mundo) su lectura deja de ser lectura para convertirse en indignación misma, en amor encendido, en sobrecogimiento, en ternura, en ovillo de realidad, en voz, en compañía, en entrega sin reserva posible, allí “donde principia el miedo, donde principia el hambre”.

Leer a Falcón nos llena de tierra.

Recital en Valencia (7 abril '17)

Para ir haciendo boca, los 3 primeros minutos de "Canción de E"

Enrique Falcón recita secuencias
de La marcha de 150.000.000 (ed. Delirio, 2017)
en Librería Primado (Valencia)
7,30 de la tarde del viernes 7 de abril:












"La marcha de 150.000.000" (ed. Delirio 2017)


http://delirio.es/web/

>> pedidos y distribución, pinchar aquí


"Los exiliados de Enrique Falcón continúan su marcha"

[ Angélica Tanarro para "La sombra del Ciprés",
El Norte de Castilla; 11 de febrero de 2017 ] :




































>> "La sombra del Ciprés",  El Norte de Castilla; 11 de febrero de 2017
Notas previas para este especial

Canto VIII: "Contigo"



Tengo el recuerdo de haber dormido contigo
y dormido a cuclillas mis manos sobre el cáliz
profundo de tus dedos devorándote el día. Contigo,
hermano negro, hermano niño, hermano polvo, contigo
y acallando las sílabas de luna
del perdón, la rabia, la aceituna, el olor de la piedra.

Contigo relampagueando tu silencio de venas

Contigo suspendiendo las axilas sobre el fuego


Contigo atravesando las corolas del granero

(yo, contigo: profundamente contigo).


[...]

Tengo el recuerdo de haber dormido contigo,
de haber soñado (imposibles, juntos) en un mismo mar:



Voz buscando aliento en el KafCafé de Valencia (febrero de 2017)

Cantos V y XXIX: "El grito del padre"

Concierto en Madrid, 17.02.17
Picha aquí para leer el Canto V
"De línea en línea..."

Exquirla - "Para Quienes Aún Viven"

Escucha los 8 temas que componen el álbum:


Escucha por Spotify:







EXQUIRLA: "Para Quienes Aún Viven":

Alberto Tocados: bajos y sintetizadores
Álex Pérez: baterías
David López: guitarras
Esteban Girón: guitarras
Niño de Elche: voces



Colaboraciones:
Enrique Falcón: recitados en "Canción de E"
Marc Clos: vibráfono en "Interrogatorio"
Santi García: ebow en "Interrogatorio"

Grabado y mezclado en Ultramarinos Costa Brava (San Feliu de Guíxols)
y Cal Pau (Vilafranca del Penedés) en octubre de 2016

Producido por Santi García
Asistente de producción, Borja Pérez
Preproducción por Raúl Lorenzo
Masterizado en Ultramarinos Recordings (Barcelona) por Víctor García

Artwork por Murdo Ortiz.
Maquetación por Carlos Ojeda Lobo (ROSKI)

Los textos de este disco están extraídos
del libro La Marcha de 150.000.000 de Enrique Falcón.

Contratación:
Paco Fernández | Holy Cuervo. paco@holycuervo.com
Estefanía Serrano | Plan B Music. estefania@planb-music.com

Editado por Superball Music / Century Media

Preventa:  http://toundra.es/exquirla.html  (sale el 17 de febrero de 2017)

Teaser: https://www.youtube.com/watch?v=PyOSKMsZRKU

Tracklist:
  1. Canción de E
  2. Destruidnos juntos
  3. Hijos de la rabia
  4. Interrogatorio
  5. El Grito del padre
  6. Contigo
  7. Un hombre
  8. Europa muda
.
 

Cantos XXVII y LIV: "Europa muda"



Aunque no solamente en ellas, la canción "Europa muda" está fundamentalmente basada en determinadas secuencias de los Cantos XXVII y LIV de La marcha de 150.000.000[Podéis leer el Canto XXVII aquí mismo, y el LIV (en una versión de 2005) aquí en la Biblioteca 'Miguel de Cervantes']

Las secciones XXVII-XXVIII-XXIX (que ocupan el centro exacto del libro) daban la clave, en realidad, de cómo quise finalizar la escritura del libro-poema, y son el verdadero cierre de un trabajo que me ocu 15 años de escritura. Años después, la gente de Exquirla decidió titular el disco entero "Para Quienes Aún Viven", y ese era precisamente el título de ese "cierre en centro", diríamos que 'espiritual', de un libro que podría abordarse como un retablo de tres hojas. 

Para más sorpresas todavía, la gente de Exquirla decidió, además, llevar "Europa muda" a la posición final de su 'tracklist' [puedes escuchar este tema aquí]. Y el Canto LIV, en el que se inspira el tramo final de este tema, resultaba ser (precisamente) el cierre final, diríamos que 'físico', del libro.

El encuentro de ambas casualidades es un inquietante ejemplo más de esas coincidencias maravillosas que hacen del trabajo de Exquirla un campo inagotable de conexiones totalmente mágicas. (Las casualidades hicieron, también, que un día antes del estreno del disco, el artista Isaías Griñolo estrenara, en un centro de arte de Madrid, el film Juego de manos).

... Y Niño de Elche me ha pedido que hable hoy de ello:



a) El tramo final de "Europa muda".-


El Canto LIV fue escrito entre 1997 y 2004, para acabar sirviendo de cierre final para toda "La marcha" (el canto siguiente, en realidad el último, el número LV, habría de servir como epílogo en el que pudieran volver a darse cita las voces de tantas víctimas).

Años después, Exquirla decidió, acertadamente, cederle (también) el último sitio en el disco "Para Quienes Aún Viven". Es un canto de denuncia, y de renuncia, a la Europa que hace 25 años vislumbré como decepcionante lugar de fronteras cerradas ante lo que, después, sería la marcha de los despojados y de los perseguidos que caminan desde el Sur.

La conexión de estos versos finales con las palabras con que, ya en el año 1991, decidí abrir el poema (y vista ahora desde la perspectiva de una amurallada Europa en 2017) es, cuanto menos, inquietante. Sé de buena tinta que este "avistamiento" de aquel entonces también llamó poderosamente la atención a los componentes de Exquirla cuando en 2016 empezaron a abordar el proyecto de componer algo juntos.

Aquellas primeras palabras, eco después para la Europa muda (y sorda) de 2017, decían ya en aquel 1991:

«El 80% de los habitantes del mundo está condenado a vivir en las zonas más empobrecidas de la tierra. Es como si dos trenes avanzaran a toda velocidad, frente a frente, por la misma vía. El choque está asegurado. Nadie duda a estas alturas que Europa y Norteamérica recibirán auténticas oleadas de emigrantes del Sur en busca de una vida más digna que les ha sido arrebatada. La mítica Gran Marcha, la columna de hombres, mujeres y niños del Tercer Mundo avanzando a pie hacia los países ricos del Norte con el fin de atravesar masivamente sus fronteras, ya se está produciendo. La represión es exhaustiva y organizada y los fusiles los están esperando, temerosos, desde hace tiempo».

Hablando de palabras... Este mismo Canto LIV ("Europa muda") mostraba en su lateral, ya incluido en la edición de 2009, este aviso de John Berger: «Solo podemos confesar nuestra confusión y nuestra impotencia, nuestra ira y nuestras opiniones, con palabras. Con palabras nombramos aun nuestras pérdidas y nuestra resistencia porque no tenemos otro recurso, porque los hombres están indefectiblemente abiertos a la palabra y porque poco a poco son ellas las que moldean nuestro juicio. Nuestro juicio, temido a menudo por quienes detentan el poder, se moldea lentamente, como el cauce de un río, por medio de corrientes de palabras. Pero las palabras solo producen corrientes cuando resultan profundamente creíbles»

Podéis leer estas palabras en un hermoso libro de Berger: "Cada vez que decimos adiós"

Yo, de hecho, me despedía de Europa en este salmo, y ya iba también diciendo adiós a los 15 años que me ocupó escribir "La marcha" entera.
-------------------------------- Postdata:
1991-2016. Un cuarto de siglo después. Este: uno de los relatos que conforman Juego de manos, un cuerpo de trabajo montado con fragmentos de fuentes muy diversas, en el que nuestro compañero Isaías Griñolo rastrea “sucesos” relacionados con el trato que, como europeos, damos al otro. Juego de manos (materiales para el relato de Jorge Fernández Díaz) es uno de los relatos que componen Quise decir país, el segundo de los diarios fílmicos que forman la trilogía Friso_poético_documental. A mitad de trayecto, recoge y actualiza estas palabras que escribí en 1991, hace ya 25 años, para el arranque del libro-poema La Marcha de 150.000.000.
Que me den la dirección y les enviamos a ESTA GENTE
(materiales para el relato de Jorge Fernández Díaz)

[dura 12 minutos / 2014-2016]:

En la presentación inicial de este film (que un año después, en febrero/junio de 2017, sería remontado con nuevos materiales para una exposición en Madrid en CentroCentro Cibeles bajo el título "El borde una herida: Migración, exilio y colonialidad en el Estrecho"), Isaías Griñolo declaraba:
Mientras escuchaba las palabras del Ministro vinieron a mí las palabras con las que Enrique Falcón encabezaba "El saqueo"*:
"La represión es exhaustiva y organizada y los fusiles los están esperando, temerosos, desde hace tiempo".
* "El saqueo" es la primera de las entregas de "La marcha de 150.000.000", un libro-poema publicado en sucesivas ediciones durante más de una década (su publicación definitiva es de 2009) cuyo protagonista no es otro que el inmenso colectivo de los excluidos del progreso... esos a los que nuestro Ministro se refiere como "esta gente". 


b) El primer tramo de "Europa muda".-

Oíd, oíd. El tema de Exquirla arranca con secuencias poéticas de los Cantos XXVII y XXVIII, incluidos en la sección central del libro, titulada precisamente "Para los que aún viven".

Los 3 cantos de esa sección son, literalmente, un poema pascual. El XXVII se subtitula, sencillamente así, "Viernes" y recorren sus letanías determinados ecos de la lectura de un texto de Elías Canetti significamente titulado "Los muertos como supervivientes". El Canto XXVIII se subtitula "Sábado" y fue escrito atravesado en parte por "La vida de los hombres infames", de Michel Foucault. De la resurrección como insurrección se ocupaba el tercer Canto (el XXIX: "Domingo"), que escribí a dos metros de la "Lectura materialista del Evangelio de Marcos", del teólogo Fernando Belo (cuya reivindicación de escrituras y cuerpos asoma en otra de las canciones de este disco de Exquirla). Estos tres cantos conformaron esa sección dedicada "Para los que aún viven".


En régimen de aislamiento, sin acceso a un abogado. Progresivamente marcado por ritmos endecasílabos y dodecasílabos (subrayados por la voz de Niño de Elche), y después por alejandrinos (de 7+7) y hexadecasílabos (de 8+8), el canto XXVII se vuelca en la memoria del ciudadano estadounidense de origen palestino Ahmed Abu ‘Ali, de 23 años de edad, detenido en régimen de incomunicación en una prisión saudí. Estuvo encarcelado 20 meses, sin cargos ni juicio. Tras su posterior repatriación a Estados Unidos el 22 de febrero de 2005, Amnistía Internacional demostró que agentes federales norteamericanos participaron en el interrogatorio y tortura de Abu ‘Ali en la prisión de Al Ha’ir de Riad y que esos mismos agentes le amenazaron con declararlo “combatiente enemigo” y enviarlo a Guantánamo sin asistencia letrada. (Ahmed Abu ‘Ali fue repatriado a Estados Unidos en febrero de 2005, acusado de seis cargos entre los que se encontraban el de “prestar servicios a Al Qaeda” y el de conspiración “para asesinar al presidente George W. Bush”).

Las secuencias de voz relativas al "Informe" (tanto en el poema como en la canción de Exquirla) remiten a "lo que pronunció el comunicante a la prensa": «Me ataron como a un animal (...) No tuve más remedio que aceptar y firmar para protegerme. Firmé con la esperanza de encontrar a alguien dentro de la policía que estuviera dispuesto a escuchar la verdad, pero me sorprendieron con un trato aún más severo. El agente me metió un zapato en la boca, me dieron una paliza, me encerraron en una celda y prohibieron las visitas» (Informe Anual de Amnistía Internacional sobre las ejecuciones en Arabia Saudí: declaraciones del ciudadano sirio Abdul Karim al Naqshabandi, acusado y condenado por “brujería”, y más tarde ejecutado –por decapitación– el 13 de diciembre de 1996).

No sé si decir que en diversas secuencias de este canto asoman ecos de la liturgia cristiana de Viernes Santo, de los sucesos acaecidos en Jerusalén en la primavera del año 33, de ciertos versos del "Masnavi" (1259-1273) del místico musulmán Rumi, de un decreto de prohibición de arrodillarse a todos los cristianos aprobado en el Concilio de Nicea, y del final silabeado del Sura Al-Fatiha en la oración del viernes en el Islam (de modo semejante a cómo, en el canto LIV de "Europa muda", se habría de aludir a la fiesta del 'Muharram').

Por su parte, el canto XXVIII se vuelca en la memoria de (fugaz trayectoria) Rodrigo Anfruns, un niño de 6 años de edad que en junio de 1979 fue secuestrado, torturado y asesinado por miembros de los cuerpos de seguridad del Estado chileno. Once días después de su “desaparición”, el cuerpo sin vida de Rodrigo fue encontrado tras la ladera de un erial, cubierto de ramas y basura. En enero de 2006, reabierto el caso, el teniente de carabineros J.R.M. ratificaría su testimonio sobre la participación de agentes estatales en el crimen. La "tumba de ramas" en el poema alude a que ramas y basura ocultaban el cuerpo sin vida de Rodrigo (repleto de marcas de golpes y de quemaduras de cigarrillos) cuando fue encontrado, tras la ladera de un terreno baldío, el 14 de junio de 1979.

Las alusiones al "Informe" pronunciado: «Me obligaron a tomar drogas, sufrí violación y acoso sexual con perros; me introdujeron ratas vivas por la vagina; me obligaron a tener relaciones sexuales con mi padre y con mi hermano, que estaban también detenidos, y tuve que ver y escuchar cómo eran a su vez torturados» (Informe sobre Prisión Política y Tortura 1973-1990, de la comisión especial investigadora presidida por el obispo Valech. En Chile, a 2004). 




c) Tramos intermedios.-

Antes de que la canción avance hacia la recusación y la despedida final de Europa, Exquirla musicaliza secuencias de voz localizables en el canto (el VI) en el que "La marcha" conectaba, vía determinados poemas judíos del Segundo Isaías, el nacimiento de aquel galileo blasfemo de nombre Jeshua de Nazaret y los bombardeos sobre la ciudad de Sarajevo que, dos mil años después, se producirían durante el mes de diciembre de 1992 (desde aquella navidad yo no he descartado nunca la posibilidad de la guerra en pleno escenario de Europa):



(...) que un inútil huésped
con tu nombre en los dedos
entrará por la puerta
sin su lista de azúcar :

que un arcángel mudo
rasgará los uniformes
las banderas asesinas
los himnos nacionales tras tu sangre tasada.

No te llamarán más el esperado en nacer
ya no más desolación tu nombre:
como el novio que habita en la hembra
cubriéndola de noches,
como un novio que se ciñe la frente
con coágulos de Dios,
todo atavíos.


Musicalizando versos de los Cantos VIII, XI y XXIII del poema, la canción también se deja aquí mecer ...

... por la presencia de Mumia Abu-Jamal, un reconocido periodista afroamericano que criticó abiertamente la violencia y el racismo del departamento de policía de Filadelfia. En 1982 fue condenado por el asesinato de un agente de policía blanco. A pesar de su inocencia, fue juzgado y condenado a muerte por el Juez Albert Sabo ("el juez de la horca", conocido en aquella época por haber condenado a muerte a más afroamericanos que ningún otro juez de los Estados Unidos). Mumia Abu-Jamal –conocido como «la voz de los sin voz»– permaneció como preso político en las galerías de la muerte de Pensilvania.


... por dos obscenas declaraciones sobre la guerra:

«Naturalmente, la gente común no quiere la guerra. Pero después de todo son los líderes de los países quienes determinan la política y siempre es una simple cuestión de tiempo el que la gente se deje arrastrar, ya sea en una democracia o en una dictadura fascista, en un parlamento o en una dictadura comunista... Con voz o sin voz, a la gente siempre se la puede atraer hacia la postura de los líderes. Eso es fácil. Todo lo que tienes que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas de falta de patriotismo y que están exponiendo el país a graves peligros» (Hermann Goering)


«La guerra, mientras se libre en el territorio de otros, es buena para nuestra economía» (John Steele Gordon, experto en negocios, en el 'Brian Williams Show' de la CNBC)

... y por el recuerdo de dos niños: 


 
Mohammed C., que tenía 14 años de edad cuando fue detenido en territorio paquistaní y después entregado a las autoridades estadounidenses. En mayo de 2004 fue recluido en el “Campo V” de la base naval de Guantánamo, en estricto régimen de aislamiento y encerrado en una celda de cemento de la que salía solamente tres veces a la semana durante una hora. A su llegada a la base, los soldados norteamericanos lo golpearon y, durante el interrogatorio que siguió, lo estuvieron colgando por las muñecas durante periodos de hasta ocho horas, lo maltrataron, le impidieron dormir, lo sometieron a luces estroboscópicas y a un frío extremo provocado por los aparatos de aire acondicionado.

Y la que es nombrada en el poema como "la niña de matanzas": la hija, de 2 años de edad, del ciudadano uzbeko Timur Askárov, asesinada en el curso de la matanza de la plaza de Andiyán (13 de mayo de 2005). Aquel día el ejército de Uzbekistán –en una feroz campaña de represión contra las revueltas popul
ares– asesinó a centenares de manifestantes, provocando después el exilio de otras tantas personas –más allá de la frontera– hacia el campo de refugiados de Sasyk, en el sur de Kirguizistán.




d) El título: "Europa muda".-

 

Exquirla extrae el título para esta canción de una breve secuencia de voz que, nacida a causa de un hechizo y también de una catástrofe, se puede localizar en el Canto XXXII del libro:

(...) Europa muda, el cementerio blanco 
donde el agua maloliente del Alliança 
donde puede terminar el ahogado sus cánticos dormidos 
un caballo su frente alta, el alto despertar 
de los ojos en la lumbre de un interrogatorio, 
y sabes de la noche estirada lo que tuerce el lecho 
—una 
nueva señal en los labios 
para las purificaciones étnicas y los destellos del diente 
donde solo el amor 
donde solo tú pareciéndote a ti 
—caminante oscuro de las matanzas— 
solo fuego, sola despojo 
tú palomas alejándote el incendio 
hondo de la boca, tú te olvides.

El "Alliança" fue el nombre de una de las muchas embarcaciones pesqueras que procuraban arribar clandestinamente a las costas europeas con inmigrantes procedentes de África. El Alliança partió de Costa Marfil cargado de 99 personas de diversas nacionalidades subsaharianas y –tras una larga travesía donde el fuerte oleaje y la falta de agua potable llegaron a ser insoportables– fue interceptado en agosto de 2005 por un navío norteamericano cerca de las islas Canarias. Dos pasajeros murieron de sed. 


Uno de los tripulantes, el comerciante marfileño Albert Boakye, que viajó acompañado por su mujer y su hijo de 18 meses de edad, narra así –días antes de su ingreso en una prisión española– las razones de su marcha: «(…) No teníamos futuro en Abidján: la situación es tan dramática que las madres orinan para dar de beber a sus hijos (…) Jane [su hija, de 5 años de edad] murió en los brazos de mi esposa, tras recibir un balazo en la cabeza [por las fuerzas militares que asolan el país]. Decidimos marchar para tratar de ser felices en cualquier otro lugar del mundo».

...  
Europa muda. A menudo se me ha preguntado sobre qué enmudeció Europa en este tiempo. Lo que ha enmudecido (en prácticamente todas sus prácticas como continente, como cultura y como actor político) es lo que por el contrario debería estar pronunciando: "Libertad. Igualdad. Fraternidad". Me diréis que de las Tres Palabras sí pronuncia una, la primera, pero esa es solamente la libertad de los mercaderes, la de los desolladores de hombres.

Europa muda. Lo que realmente sigue pronunciando: los 800.000 obuses caídos sobre Sarajevo en diciembre de 1994, la travesía del 'Alliança' en 2005, los 6 metros elevados durante 2006 en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla, la guardia civil española disparando sobre los migrantes de la playa del Tarajal en 2014, los campos de Lesbos... "El cementerio blanco donde puede terminar el ahogado sus cánticos dormidos". 

Y a la espera de que Europa vuelva, en breve, a abrir nuevos campos de concentración, cantamos por delante toda nuestra vergüenza.  

Mi Europa muda. 



Detalle del artbook del álbum Para Quienes Aún Viven
(© Murdo Ortiz)


"Canción de E" (secuencia de la voz para el primer tema)




[Para escuchar este tema, pinchar aquí]


E comió por fin tierra.
Dime el nombre de los hijos, la palabra lastimada en mitad de la boca.
Extrae la fuerza de la voz por encima de los fusiles
que reescriben sus enigmas de matanza inútil
en los meses sin circo.
La palabra de cobre en vuestros muslos, eternamente herida y sola.
Te abrieran la lengua con su pan encendido, la mitad de tu boca en el medio del mundo.
Pero no interrumpas mi llanto corrompido de bilis.
E comió por fin tierra
Todo / ha sido consumado
donde solo el amor.
Que en mi alma canta siempre la lenta voz de las mareas.
Que nuestro libro de aortas te dispare y te deje en la camisa una flor de barro.
Ya han venido los niños, los 150.000.000
con sus cabelleras de risa y su pánico de luces,
150.000.000 de hombres muertos en las aras de la piedra,
150.000.000 en el canto de mi boca:
E comió por fin tierra.
Ya es el tiempo. Ya no hay miedo
Que la marcha arranque y que el llanto acabe,
que se moje la madera con la cruz de mis hermanos,
los caídos se levantan, los que aquí murieron.
Ignoro por tanto la réplica que habrá de traerme / nuestra inservible canción.


[ reconstrucción del canto a cargo de Exquirla
a partir de secuencias de La marcha de 150.000.000
y voz de E. Falcón registrada en el Espacio Dalia (Valencia, octubre de 2016)
para el primer tema del disco Para Quienes Aún Viven, 2017 ]

Cantos IV-XXIV-XXV: "Un hombre"




                                                         [Videocreación de Jorge García, de Ból! Estudio]


De los Cantos IV, XXIV y XXV de La marcha de 150.000.000

[...]

Un hombre se está muriendo y no hace ruido
—por temor a la chicharra
repliega musgo tras el corredor de la muerte
también ella, como yo, se mirara en las manos
asfixiando los pulmones tras el odio del mundo
el
desmoronamiento en desuso
de todos los sentidos
revientan las matanzas y hacen guiños al cielo.
Es un hombre el que no muere
(las manos con agujeros por donde asoma el hombre)
no hace ruido
en una pérdida constante de peines de caídas de flores de paredes
alguien no hace ruido y palpita
la luz en el vaivén de los barcos.

De peines de terrones de panteras de paredes.

Un hombre que no habla
más baja tú que su lenta sumersión en las costillas
no está muriendo no
                                     quiero
ha ganado el pan sobre el orgullo de los tanques-oruga y
no verá jamás el ascenso a la intemperie.

[...] El paso siguiente había sido el arresto, y miles de hormigas hablaron por sus ojos:
sin dar en absoluto la imagen de un héroe,
cayó sobre sí la sonaja de la noche
los pelambres mudos a la noche
en la noche los pelambres y un fuerte amor con menta.
Pronto le llegaron
pronto, padre, le volvieron cumbre, resistencia, capucha en la cabeza,
programaron su hora, el insulto de bañera, la toalla empapada en el licor y la clavícula:
un sorbo intenso de vinagre ante la boca,
al electrodo íntimo entre sus ingles, al
alarido.

[...] Centros de (parecida a ti, loca de guirnaldas)
detención y mutilación sistemática de miembros:
Derb
Muley Chrif,
                       Agdez,
                                      Galaat
M’Gouna, —después de los secuestros y todos los avisos con la tarde des-
cabezándose, sucia, en las ventanas
una causa justa
de un pueblo sujeto a la historia pero sobre todo hermoso en los tendones
y en la débil manera de abrazar el espanto,
un
derecho inalienable de moscas infinitas en la cara
y claridad del camino mientras todo ocurra.

[...] no hace ruido el paso de su nombre por el agua
un hombre no se muere no
en esta región de polvo parturiento, de estaciones,
de lápices y asideros y nubes de pan blanco, no
se está muriendo y nadie
va a decirle ven conmigo
nadie le ha llamado desde el fondo de tus manos
desde un cambio, no, de rumbo, de aguacero,
de ira desnucándole.

[...] Pronto le llegaron
pronto, padre, le volvieron cumbre, resistencia, capucha en la cabeza,
programaron su hora, el insulto de bañera, la toalla empapada en el licor y la clavícula.


----------

Es Carlos Fierro quien repliega musgo tras el corredor de la muerte. Por temor a que sus padres fueran torturados “a chicharra” en una prisión mexicana (la chicharra es una picana eléctrica para el ganado que se aplica en los genitales de los sospechosos), Fierro se vio forzado a declararse culpable de un asesinato que no cometió. Tras 25 años en el corredor de la cárcel de Livingston (Texas), en julio de 2005 era uno de los 54 ciudadanos mexicanos condenados a muerte en los EEUU.

Derb Muley Chrif, Agdez, Galaat M’Gouna. Centros de detención marroquíes donde decenas de saharauis afines al Frente Polisario han llegado a pasar hasta más de 15 años detenidos; en ocasiones algunos de ellos han muerto y otros han sido mutilados (declaraciones de Mohamed Abdelaziz, secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, el 20 de mayo de 1993, con motivo del XX Aniversario de la Revolución Saharaui).

En este Canto tampoco hace ruido el animal número 64: leyenda de la inscripción de la pulsera con que se identificó a Lahcen Ikassrien, ciudadano marroquí residente en España, cuando las tropas norteamericanas le enviaron a Guantánamo tras su detención en territorio afgano. En febrero de 2007, y habiendo sido ya Ikassrien puesto en libertad (sin cargos), diversas filtraciones a la prensa revelaron que, en diversas ocasiones durante el año 2002, funcionarios españoles del Cuerpo Nacional de Policía habían interrogado a Ikassrien, junto a otros 20 detenidos, en la base naval de Guantánamo, en una operación coordinada entre la CIA y la Unidad Central de Información Exterior del gobierno de España, sin autorización de juez alguno. Lahcen Ikassrien, el «animal número 64», declararía más tarde que, al finalizar en Guantánamo cada interrogatorio por parte de los agentes españoles, los norteamericanos sistemáticamente lo torturaban.


Le volvieron cumbre...clavícula. Ref a Mt 27, 27-31.




Canto III: "Hijos de la rabia"




El 3er Canto --tanto del disco Para Quienes Aún Viven (Exquirla) como de La marcha de 150.000.000-- es, literalmente, una letanía de resurrección, el avance de millones de insurrectos, cuya estructura rítmica puede rastrearse en la de la liturgia cristiana para la llamada Vigilia Pascual. 

Su primera versión data de 1992 y recuerdo haber recitado esa letanía pascual, durante las semanas santas de aquella época, con los añadidos de nombres como Óscar Romero (obispo asesinado por el gobierno salvadoreño), Camilo Torres (sacerdote guerrillero asesinado por el ejército colombiano), Maximiliam Kolbe (sacerdote sacrificado en el campo de Auschwitz), Rutilio Grande o Ignacio Ellacuría (jesuitas asesinados por grupos paramilitares salvadoreños). En ese momento de la liturgia, alguien recita nombres invocados a cuya respuesta la asamblea de hombres y mujeres allí reunidos aclama diciendo: "Rogad por nosotros". Siempre me llamó la atención, sobrecogiéndome, la progresiva aceleración del ritmo en los minutos en los que esta secuencia litúrgica se produce.

Pero en mi poema la respuesta ya se había convertido en "Avanzad con nosotros".

Conservo una copia de esa letanía, que en diversas ocasiones de los años 80 y 90 recité a coro junto a medio centenar de compañeros míos de comunidad (la 'Ignacio Ellacuría' de Valencia) y una comunidad de enfermos/as de lepra en el Vall de Laguart (un valle aislado de los pueblos del contorno y delimitado por un muro que los aldeanos levantaron hace un siglo para separarse de sus vecinos leprosos):
"(...) Pedro Claver, Francisco Javier y todos los compañeros de misión,
que dejasteis lo conocido para predicar la novedad del evangelio: . . . .
. . . . R/ Rogad por nosotros

Catalina de Siena y tantas mujeres que habéis mostrado a la Iglesia
el rostro femenino de Dios: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros

Mahatma Gandhi y Martin Luther King, profetas de la no-violencia,
de la justicia, la verdad y el amor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros

Maximiliam Kolbe, prisionero del fascismo, que cambiaste tu vida
por la de un condenado a muerte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros

Óscar Romero, Ignacio Ellacuría, Rutilio Grande, Camilo Torres, Amando
López, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno Pardo,
Joaquín López y todos los sacerdotes de la Iglesia comprometida
con el pueblo, asesinados por las fuerzas del capitalismo . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros

Muertos de Auschwitz, Gernika, Santa María de Iquique y Vietnam,
Yugoslavia y Rwanda, El Salvador, Sierra Leona, Irak y Afganistán,
muertas en todas las guerras del mundo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros

Todos los santos desconocidos de la humanidad,
que habéis buscado a Dios en el corazón de la vida: . . . . . . . . . . . . . . . . R/ Rogad por nosotros
(...)"

"Asesinados por las fuerzas del capitalismo". La liturgia oficial de la Iglesia católica no incorpora, por supuesto, estos nombres, pero son decenas de miles las mujeres y hombres de comunidades cristianas de base quienes, de facto, los recuerdan cada año en las celebraciones eucarísticas de las noches que empiezan en cada sábado santo y finalizan en cada domingo de resurrección (en "La marcha de 150.000.000" el canto XXVIII se subtitula, significativamente, "Sábado"; y el XXIX, "Domingo").

Creo que a Niño de Elche le gustará saber que, en las letanías de este Canto III, la referencia al "yamán" nos conduce a un pueblo cuyos cantos en ocasiones consistían en ser puramente sonidos que se modulaban, sola voz-instrumento, sin sentido alguno. Tal como defendió M. C. Bowra en su libro Primive Song, los cantos de los yamanes (o yamanaes, o yaganes) de Tierra de Fuego quizá constituyan los primeros ejemplos de los cantos más antiguos de la historia de nuestra humanidad. Con ellos, otros hombres y otras mujeres ya invocaron a sus propios hijos de la rabia, hace milenios. Y también entonces los recuerdos de quienes les precedieron, en esta marcha sin fin, fueron esquirlas arrojadas en la invocación de ese canto colectivo.

Y cuando Exquirla canta "Hijos de la rabia", cantan con ellos voces de otros milenios, desde todas las geografías posibles del canto. Cuando Esteban Girón violentamente contorsiona su cuerpo en torno a su guitarra, esa guitarra está siendo rasgada por un chamán que ya no existe. Y son millones, entonces, los tambores que de otros tiempos Álex Pérez hace resonar.

[ En las sucesivas ediciones del libro se han venido rescatando estas palabras de Cousin para Le prophéte assasiné: "(...) La declaración del superviviente, el temblor de la palabra ante un abismo, la resurrección de las víctimas: los tres relatos en los que insurrectamente se ha cifrado el rescate de todos los vencidos" ]

El poema incluye, por supuesto, decenas de referencias que me confirman en la idea de que mientras para unos ser hombre solamente es una costumbre, para otros es una fiesta (Andréi Platónov nos advirtió de esto). Fiesta de lo común celebrada en cada una de las mil grietas del mundo. Y así, el Canto III nos sitúa en la "Hatu-mata", la roca-del-adiós que fue cantada en un hermoso poema de amor de los pueblos indígenas de la Polinesia; o en los Montes de Hotte que, al oeste de Haití, fueron llamados por sus habitantes "Tierra de Satán"; o en la ciudad de Khulna, al sur de Bangla Desh; o en el Tajumulco, uno de los volcanes de la Guatemala; o en las faldas del nevado colombiano del Huïla; o en la desértica región de Thar, en el noroeste de la India; o en la ciudad costera de Dakar, donde tanto abundan las acacias; o en Eldoret, ciudad de Kenia por donde pasa el ferrocarril Nairobi-Kampala; o en Yaundée, en el Camerún, cuyas chozas ciegas fueron ya cantadas por el poeta camerunés Marcel Kemadjou en la Doulala de 1970; o en las calles de la ciudad argelina de  In-Salah, obligado punto de paso para algunas de las principales "rutas de los desesperados" que, procedentes de África Subsahariana, atraviesan el desierto para proseguir su marcha hacia Europa; o en los cantos de los poetas tarahumara mexicanos, acuciados por el consumo del peyote, tal como nos contó Antonin Artaud.

En uno de sus ensayos del disco, Exquirla hizo bien en asociar (para recordar las delirantes letras de este corte) el "Cardenal anciano de Río Escondido / Fracaso y Nicaragua" con la suerte de la revolución sandinista y la figura del poeta-sacerdote Ernesto Cardenal, y bien también al asociar "Pueblos como venas de América perdida" con el más imprescindible de los libros de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, prohibido y censurado por las dictaduras de Pinochet y de Videla.

En la recuperación de los nombres, los cantos y los pueblos aplastados por nuestra Europa muda: las "humaredas que rugís". En lengua swahili, 'mosiaoatounya' (la-humareda-que-ruge) es el nombre del mar interior que, sin embargo, la monarquía colonial británica llamaría después 'Lago Victoria'. También con nombres hemos asesinado.

El himno, al que deberían sumarse todavía miles de nombres que aún caminan, y también los miles que aún esperamos, acababa así:

(...) Cenáculo de las rabias, y rabia-roquedal,
sedientos de Uele,
des-
peñados de Toubkal,
antracitas y lianas de Adén, hijos
y varones de la rabia:
                                             avanzad
tristísimos, conmigo,
sucios de arrozales, con nosotros.

* * *


Catalunya Radio (30.01.17) Audio de 9 minutos:
(http://catradio.cat/icat/programes/Els-experts/1448/audios/Estrenem-Hijos-de-la-rabia-dExquirla/949161)
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