Cantos XXVII y LIV: "Europa muda"



Aunque no solamente en ellas, la canción "Europa muda" está fundamentalmente basada en determinadas secuencias de los Cantos XXVII y LIV de La marcha de 150.000.000[Podéis leer el Canto XXVII aquí mismo, y el LIV (en una versión de 2005) aquí en la Biblioteca 'Miguel de Cervantes']

Las secciones XXVII-XXVIII-XXIX (que ocupan el centro exacto del libro) daban la clave, en realidad, de cómo quise finalizar la escritura del libro-poema, y son el verdadero cierre de un trabajo que me ocu 15 años de escritura. Años después, la gente de Exquirla decidió titular el disco entero "Para Quienes Aún Viven", y ese era precisamente el título de ese "cierre en centro", diríamos que 'espiritual', de un libro que podría abordarse como un retablo de tres hojas. 

Para más sorpresas todavía, la gente de Exquirla decidió, además, llevar "Europa muda" a la posición final de su 'tracklist' [puedes escuchar este tema aquí]. Y el Canto LIV, en el que se inspira el tramo final de este tema, resultaba ser (precisamente) el cierre final, diríamos que 'físico', del libro.

El encuentro de ambas casualidades es un inquietante ejemplo más de esas coincidencias maravillosas que hacen del trabajo de Exquirla un campo inagotable de conexiones totalmente mágicas. (Las casualidades hicieron, también, que un día antes del estreno del disco, el artista Isaías Griñolo estrenara, en un centro de arte de Madrid, el film Juego de manos).

... Y Niño de Elche me ha pedido que hable hoy de ello:



a) El tramo final de "Europa muda".-


El Canto LIV fue escrito entre 1997 y 2004, para acabar sirviendo de cierre final para toda "La marcha" (el canto siguiente, en realidad el último, el número LV, habría de servir como epílogo en el que pudieran volver a darse cita las voces de tantas víctimas).

Años después, Exquirla decidió, acertadamente, cederle (también) el último sitio en el disco "Para Quienes Aún Viven". Es un canto de denuncia, y de renuncia, a la Europa que hace 25 años vislumbré como decepcionante lugar de fronteras cerradas ante lo que, después, sería la marcha de los despojados y de los perseguidos que caminan desde el Sur.

La conexión de estos versos finales con las palabras con que, ya en el año 1991, decidí abrir el poema (y vista ahora desde la perspectiva de una amurallada Europa en 2017) es, cuanto menos, inquietante. Sé de buena tinta que este "avistamiento" de aquel entonces también llamó poderosamente la atención a los componentes de Exquirla cuando en 2016 empezaron a abordar el proyecto de componer algo juntos.

Aquellas primeras palabras, eco después para la Europa muda (y sorda) de 2017, decían ya en aquel 1991:

«El 80% de los habitantes del mundo está condenado a vivir en las zonas más empobrecidas de la tierra. Es como si dos trenes avanzaran a toda velocidad, frente a frente, por la misma vía. El choque está asegurado. Nadie duda a estas alturas que Europa y Norteamérica recibirán auténticas oleadas de emigrantes del Sur en busca de una vida más digna que les ha sido arrebatada. La mítica Gran Marcha, la columna de hombres, mujeres y niños del Tercer Mundo avanzando a pie hacia los países ricos del Norte con el fin de atravesar masivamente sus fronteras, ya se está produciendo. La represión es exhaustiva y organizada y los fusiles los están esperando, temerosos, desde hace tiempo».

Hablando de palabras... Este mismo Canto LIV ("Europa muda") mostraba en su lateral, ya incluido en la edición de 2009, este aviso de John Berger: «Solo podemos confesar nuestra confusión y nuestra impotencia, nuestra ira y nuestras opiniones, con palabras. Con palabras nombramos aun nuestras pérdidas y nuestra resistencia porque no tenemos otro recurso, porque los hombres están indefectiblemente abiertos a la palabra y porque poco a poco son ellas las que moldean nuestro juicio. Nuestro juicio, temido a menudo por quienes detentan el poder, se moldea lentamente, como el cauce de un río, por medio de corrientes de palabras. Pero las palabras solo producen corrientes cuando resultan profundamente creíbles»

Podéis leer estas palabras en un hermoso libro de Berger: "Cada vez que decimos adiós"

Yo, de hecho, me despedía de Europa en este salmo, y ya iba también diciendo adiós a los 15 años que me ocupó escribir "La marcha" entera.
-------------------------------- Postdata:
1991-2016. Un cuarto de siglo después. Este: uno de los relatos que conforman Juego de manos, un cuerpo de trabajo montado con fragmentos de fuentes muy diversas, en el que nuestro compañero Isaías Griñolo rastrea “sucesos” relacionados con el trato que, como europeos, damos al otro. Juego de manos (materiales para el relato de Jorge Fernández Díaz) es uno de los relatos que componen Quise decir país, el segundo de los diarios fílmicos que forman la trilogía Friso_poético_documental. A mitad de trayecto, recoge y actualiza estas palabras que escribí en 1991, hace ya 25 años, para el arranque del libro-poema La Marcha de 150.000.000.
Que me den la dirección y les enviamos a ESTA GENTE
(materiales para el relato de Jorge Fernández Díaz)

[dura 12 minutos / 2014-2016]:

En la presentación inicial de este film (que un año después, en febrero/junio de 2017, sería remontado con nuevos materiales para una exposición en Madrid en CentroCentro Cibeles bajo el título "El borde una herida: Migración, exilio y colonialidad en el Estrecho"), Isaías Griñolo declaraba:
Mientras escuchaba las palabras del Ministro vinieron a mí las palabras con las que Enrique Falcón encabezaba "El saqueo"*:
"La represión es exhaustiva y organizada y los fusiles los están esperando, temerosos, desde hace tiempo".
* "El saqueo" es la primera de las entregas de "La marcha de 150.000.000", un libro-poema publicado en sucesivas ediciones durante más de una década (su publicación definitiva es de 2009) cuyo protagonista no es otro que el inmenso colectivo de los excluidos del progreso... esos a los que nuestro Ministro se refiere como "esta gente". 


b) El primer tramo de "Europa muda".-

Oíd, oíd. El tema de Exquirla arranca con secuencias poéticas de los Cantos XXVII y XXVIII, incluidos en la sección central del libro, titulada precisamente "Para los que aún viven".

Los 3 cantos de esa sección son, literalmente, un poema pascual. El XXVII se subtitula, sencillamente así, "Viernes" y recorren sus letanías determinados ecos de la lectura de un texto de Elías Canetti significamente titulado "Los muertos como supervivientes". El Canto XXVIII se subtitula "Sábado" y fue escrito atravesado en parte por "La vida de los hombres infames", de Michel Foucault. De la resurrección como insurrección se ocupaba el tercer Canto (el XXIX: "Domingo"), que escribí a dos metros de la "Lectura materialista del Evangelio de Marcos", del teólogo Fernando Belo (cuya reivindicación de escrituras y cuerpos asoma en otra de las canciones de este disco de Exquirla). Estos tres cantos conformaron esa sección dedicada "Para los que aún viven".


En régimen de aislamiento, sin acceso a un abogado. Progresivamente marcado por ritmos endecasílabos y dodecasílabos (subrayados por la voz de Niño de Elche), y después por alejandrinos (de 7+7) y hexadecasílabos (de 8+8), el canto XXVII se vuelca en la memoria del ciudadano estadounidense de origen palestino Ahmed Abu ‘Ali, de 23 años de edad, detenido en régimen de incomunicación en una prisión saudí. Estuvo encarcelado 20 meses, sin cargos ni juicio. Tras su posterior repatriación a Estados Unidos el 22 de febrero de 2005, Amnistía Internacional demostró que agentes federales norteamericanos participaron en el interrogatorio y tortura de Abu ‘Ali en la prisión de Al Ha’ir de Riad y que esos mismos agentes le amenazaron con declararlo “combatiente enemigo” y enviarlo a Guantánamo sin asistencia letrada. (Ahmed Abu ‘Ali fue repatriado a Estados Unidos en febrero de 2005, acusado de seis cargos entre los que se encontraban el de “prestar servicios a Al Qaeda” y el de conspiración “para asesinar al presidente George W. Bush”).

Las secuencias de voz relativas al "Informe" (tanto en el poema como en la canción de Exquirla) remiten a "lo que pronunció el comunicante a la prensa": «Me ataron como a un animal (...) No tuve más remedio que aceptar y firmar para protegerme. Firmé con la esperanza de encontrar a alguien dentro de la policía que estuviera dispuesto a escuchar la verdad, pero me sorprendieron con un trato aún más severo. El agente me metió un zapato en la boca, me dieron una paliza, me encerraron en una celda y prohibieron las visitas» (Informe Anual de Amnistía Internacional sobre las ejecuciones en Arabia Saudí: declaraciones del ciudadano sirio Abdul Karim al Naqshabandi, acusado y condenado por “brujería”, y más tarde ejecutado –por decapitación– el 13 de diciembre de 1996).

No sé si decir que en diversas secuencias de este canto asoman ecos de la liturgia cristiana de Viernes Santo, de los sucesos acaecidos en Jerusalén en la primavera del año 33, de ciertos versos del "Masnavi" (1259-1273) del místico musulmán Rumi, de un decreto de prohibición de arrodillarse a todos los cristianos aprobado en el Concilio de Nicea, y del final silabeado del Sura Al-Fatiha en la oración del viernes en el Islam (de modo semejante a cómo, en el canto LIV de "Europa muda", se habría de aludir a la fiesta del 'Muharram').

Por su parte, el canto XXVIII se vuelca en la memoria de (fugaz trayectoria) Rodrigo Anfruns, un niño de 6 años de edad que en junio de 1979 fue secuestrado, torturado y asesinado por miembros de los cuerpos de seguridad del Estado chileno. Once días después de su “desaparición”, el cuerpo sin vida de Rodrigo fue encontrado tras la ladera de un erial, cubierto de ramas y basura. En enero de 2006, reabierto el caso, el teniente de carabineros J.R.M. ratificaría su testimonio sobre la participación de agentes estatales en el crimen. La "tumba de ramas" en el poema alude a que ramas y basura ocultaban el cuerpo sin vida de Rodrigo (repleto de marcas de golpes y de quemaduras de cigarrillos) cuando fue encontrado, tras la ladera de un terreno baldío, el 14 de junio de 1979.

Las alusiones al "Informe" pronunciado: «Me obligaron a tomar drogas, sufrí violación y acoso sexual con perros; me introdujeron ratas vivas por la vagina; me obligaron a tener relaciones sexuales con mi padre y con mi hermano, que estaban también detenidos, y tuve que ver y escuchar cómo eran a su vez torturados» (Informe sobre Prisión Política y Tortura 1973-1990, de la comisión especial investigadora presidida por el obispo Valech. En Chile, a 2004). 




c) Tramos intermedios.-

Antes de que la canción avance hacia la recusación y la despedida final de Europa, Exquirla musicaliza secuencias de voz localizables en el canto (el VI) en el que "La marcha" conectaba, vía determinados poemas judíos del Segundo Isaías, el nacimiento de aquel galileo blasfemo de nombre Jeshua de Nazaret y los bombardeos sobre la ciudad de Sarajevo que, dos mil años después, se producirían durante el mes de diciembre de 1992 (desde aquella navidad yo no he descartado nunca la posibilidad de la guerra en pleno escenario de Europa):



(...) que un inútil huésped
con tu nombre en los dedos
entrará por la puerta
sin su lista de azúcar :

que un arcángel mudo
rasgará los uniformes
las banderas asesinas
los himnos nacionales tras tu sangre tasada.

No te llamarán más el esperado en nacer
ya no más desolación tu nombre:
como el novio que habita en la hembra
cubriéndola de noches,
como un novio que se ciñe la frente
con coágulos de Dios,
todo atavíos.


Musicalizando versos de los Cantos VIII, XI y XXIII del poema, la canción también se deja aquí mecer ...

... por la presencia de Mumia Abu-Jamal, un reconocido periodista afroamericano que criticó abiertamente la violencia y el racismo del departamento de policía de Filadelfia. En 1982 fue condenado por el asesinato de un agente de policía blanco. A pesar de su inocencia, fue juzgado y condenado a muerte por el Juez Albert Sabo ("el juez de la horca", conocido en aquella época por haber condenado a muerte a más afroamericanos que ningún otro juez de los Estados Unidos). Mumia Abu-Jamal –conocido como «la voz de los sin voz»– permaneció como preso político en las galerías de la muerte de Pensilvania.


... por dos obscenas declaraciones sobre la guerra:

«Naturalmente, la gente común no quiere la guerra. Pero después de todo son los líderes de los países quienes determinan la política y siempre es una simple cuestión de tiempo el que la gente se deje arrastrar, ya sea en una democracia o en una dictadura fascista, en un parlamento o en una dictadura comunista... Con voz o sin voz, a la gente siempre se la puede atraer hacia la postura de los líderes. Eso es fácil. Todo lo que tienes que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas de falta de patriotismo y que están exponiendo el país a graves peligros» (Hermann Goering)


«La guerra, mientras se libre en el territorio de otros, es buena para nuestra economía» (John Steele Gordon, experto en negocios, en el 'Brian Williams Show' de la CNBC)

... y por el recuerdo de dos niños: 


 
Mohammed C., que tenía 14 años de edad cuando fue detenido en territorio paquistaní y después entregado a las autoridades estadounidenses. En mayo de 2004 fue recluido en el “Campo V” de la base naval de Guantánamo, en estricto régimen de aislamiento y encerrado en una celda de cemento de la que salía solamente tres veces a la semana durante una hora. A su llegada a la base, los soldados norteamericanos lo golpearon y, durante el interrogatorio que siguió, lo estuvieron colgando por las muñecas durante periodos de hasta ocho horas, lo maltrataron, le impidieron dormir, lo sometieron a luces estroboscópicas y a un frío extremo provocado por los aparatos de aire acondicionado.

Y la que es nombrada en el poema como "la niña de matanzas": la hija, de 2 años de edad, del ciudadano uzbeko Timur Askárov, asesinada en el curso de la matanza de la plaza de Andiyán (13 de mayo de 2005). Aquel día el ejército de Uzbekistán –en una feroz campaña de represión contra las revueltas popul
ares– asesinó a centenares de manifestantes, provocando después el exilio de otras tantas personas –más allá de la frontera– hacia el campo de refugiados de Sasyk, en el sur de Kirguizistán.




d) El título: "Europa muda".-

 

Exquirla extrae el título para esta canción de una breve secuencia de voz que, nacida a causa de un hechizo y también de una catástrofe, se puede localizar en el Canto XXXII del libro:

(...) Europa muda, el cementerio blanco 
donde el agua maloliente del Alliança 
donde puede terminar el ahogado sus cánticos dormidos 
un caballo su frente alta, el alto despertar 
de los ojos en la lumbre de un interrogatorio, 
y sabes de la noche estirada lo que tuerce el lecho 
—una 
nueva señal en los labios 
para las purificaciones étnicas y los destellos del diente 
donde solo el amor 
donde solo tú pareciéndote a ti 
—caminante oscuro de las matanzas— 
solo fuego, sola despojo 
tú palomas alejándote el incendio 
hondo de la boca, tú te olvides.

El "Alliança" fue el nombre de una de las muchas embarcaciones pesqueras que procuraban arribar clandestinamente a las costas europeas con inmigrantes procedentes de África. El Alliança partió de Costa Marfil cargado de 99 personas de diversas nacionalidades subsaharianas y –tras una larga travesía donde el fuerte oleaje y la falta de agua potable llegaron a ser insoportables– fue interceptado en agosto de 2005 por un navío norteamericano cerca de las islas Canarias. Dos pasajeros murieron de sed. 


Uno de los tripulantes, el comerciante marfileño Albert Boakye, que viajó acompañado por su mujer y su hijo de 18 meses de edad, narra así –días antes de su ingreso en una prisión española– las razones de su marcha: «(…) No teníamos futuro en Abidján: la situación es tan dramática que las madres orinan para dar de beber a sus hijos (…) Jane [su hija, de 5 años de edad] murió en los brazos de mi esposa, tras recibir un balazo en la cabeza [por las fuerzas militares que asolan el país]. Decidimos marchar para tratar de ser felices en cualquier otro lugar del mundo».

...  
Europa muda. A menudo se me ha preguntado sobre qué enmudeció Europa en este tiempo. Lo que ha enmudecido (en prácticamente todas sus prácticas como continente, como cultura y como actor político) es lo que por el contrario debería estar pronunciando: "Libertad. Igualdad. Fraternidad". Me diréis que de las Tres Palabras sí pronuncia una, la primera, pero esa es solamente la libertad de los mercaderes, la de los desolladores de hombres.

Europa muda. Lo que realmente sigue pronunciando: los 800.000 obuses caídos sobre Sarajevo en diciembre de 1994, la travesía del 'Alliança' en 2005, los 6 metros elevados durante 2006 en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla, la guardia civil española disparando sobre los migrantes de la playa del Tarajal en 2014, los campos de Lesbos... "El cementerio blanco donde puede terminar el ahogado sus cánticos dormidos". 

Y a la espera de que Europa vuelva, en breve, a abrir nuevos campos de concentración, cantamos por delante toda nuestra vergüenza.  

Mi Europa muda.